Registrado: 23 Nov 2006 Mensajes: 564 Ubicación: En un mundo paralelo Votos: 17
Publicado: Sab Ene 23, 2010 11:07 amTítulo del mensaje: TRÁNSITO
Se nos viene la muerte de repente, inesperada se sienta a nuestro lado y conversa a su manera de un futuro inexistente en este plano.
De negro, nos toma la mano para cruzar al otro lado. La luz nos espera más allá de lo explicable, nos llama desde un silencio calmo, invitándonos a dejar atrás lo que hasta ahora era nuestra única creencia : La vida.
La paz se convierte en alimento, en deseo irrefrenable para que no termine nunca la sensación de que allí a donde vamos, es infinitamente mejor que lo dejado.
Si Dios existe, ese lugar es su palacio; si Dios es Dios, nosotros somos Él. Si Dios nos creó, volvemos al origen de la vida: La energía.
La memoria propia se desvanece lentamente, permitiéndonos despedirnos de los vivos con amor y mimo… Tal vez, si la reencarnación es real, regresemos más evolucionados. Tal vez, nunca regresemos.
Pero allí a donde vamos, desaparece la tristeza y un calor amigo nos abraza para devolvernos a casa.
Registrado: 23 Nov 2006 Mensajes: 564 Ubicación: En un mundo paralelo Votos: 17
Publicado: Dom Ene 24, 2010 12:46 pmTítulo del mensaje:
Verá, Areia, yo no le temo a la muerte. Soy consciente de que he nacido para morir y en todo caso lo único que sí me aterra pensar es, en el cómo puedo hacerlo.
El dolor ante la muerte de los seres queridos es inevitable por la sensación de pérdida y abandono en la que se sumen los vivos. Pero al escribir este texto, lo hacía desde el punto de vista del que se va, no del que se queda.
Nacemos con dolor, durante nuestra existencia sufrimos pérdidas de personas a las que amamos y finalmente, nos llega nuestra hora en la que posiblemente, también generaremos dolor a los que se quedan.
Vivir nos conduce a la muerte, despedirse siempre es difícil, desprenderse de lo que uno ama, lo es mucho más. Pero ese amor es el que debe guiarnos y permitir que nuestros muertos puedan realizar el tránsito sin apegos.
Cuando alguien muere, lloramos por nosotros, no por la persona que se va. Y creo firmemente que deberíamos alegrarnos por ella.