Registrado: 24 Nov 2006 Mensajes: 1348 Ubicación: En la jungla de asfalto Votos: 28
Publicado: Dom Nov 22, 2009 2:54 pmTítulo del mensaje: LIBERTAD
Dejadme que recuerde lo más inmenso que he visto en el mundo, lo más sublime, aquello donde respiraba libertad, lo amplio y profundo.
Huellas de pasos en la arena de una orilla, entre el cielo y el mar.
Vivo la libertad, y no necesito para nada el ruido y la gloria, entablo un gran y real combate con mi existencia, que implica la más profunda conmoción del alma: la transformación interior es una revolución permanente, para el que ha elegido esa lid en su vida, no hay un momento de tregua, ni un momento para mirarse al espejo para contemplar, y hacer contemplar el camino interno, es imposible.
La vanidad la conozco, mi imperfección me importa mucho más que mis “triunfos”. Más que al orgullo, recurro a la sencilla humildad para encararme con este esfuerzo consciente: la armonía, el dominio de mí mismo, la libertad!
Mis leyendas, mis metáforas eran recibidas con atención y respeto. Eran muchos los que venían a hacerme preguntas y solicitar mí opinión. Escuchaba, respondía, sonreía...
Tuve que discutir a fondo sobre la moral de los idólatras, a propósito de la cual trajo a colación la verdadera naturaleza de la modestia, los beneficios de la compasión, la peligrosa veneración de la autoridad- el jefe, el maestro, los padres- el amor según el idólatra y el amor de las almas libres; y denuncié las cadenas de los hábitos, de la cómoda fascinación, de la costumbre de la sumisión.
Los escuché largamente cuando me expusieron sus dudas y preguntas sobre el asunto de mandar a los hombres. De esa forma, recorrí con ellos las edades de la locura, de la fe y la razón; los tiempos míticos en que los locos gobernaban naciones sin saberlo; los tiempos antiguos, en que la fe ejercía el poder absoluto; los tiempos modernos en los que la razón militante planificaba la sociedad en su provecho y dominio: mercaderes de ilusiones sobre compradores de polvo, el nudo bien apretado estrangulando el alma.
Dejamos atrás el valle del llanto. Escalamos con trabajo las rocas desoladas, descendimos sin esfuerzo hacia la llanura de la esperanza. Atravesamos el pueblo de los afligidos, donde dormimos en la casa de los sollozos. Al día siguiente llegamos al cantón de las mil preocupaciones, y pasamos la noche en el albergue de los damnificados. Continuamos el camino por el castillo de la desolación. La hostería de los sin alegría, la posada de los inválidos, y otros lugares parecidos. Y así, con toda naturalidad, mencionamos la difícil comunicación entre los seres, tratamos del alejamiento y la cercanía, de ecos y llamadas, resonancias, orígenes...
Porque la libertad es deseo ardiente que jamás se ve satisfecho, llamada sin límite que jamás encuentra eco.
¡Dejadme ser libre!
Puma _________________ El corazón es libre, ten el valor de serle fiel.